2006. La Ciudad de las Puertas de Oro

Reseña: Hace 12.000 años, los griegos prehoméricos se enfrentaron a un ejército invencible procedente del imperio más poderoso de la Tierra: Atlántida.
En aquellos tiempos, la magia y los misterios pervivían en manos de los sacerdotes y los nigromantes. Los diez reyes de Atlántida gobernaban el mundo, y de entre ellos surgió el Emperador del Sol de Medianoche, heredero de la mítica Ciudad de las Puertas de Oro.

El mundo se vio envuelto en una guerra donde se enfrentaron guerreros atlantes, amazonas, ejércitos griegos; dónde surgieron los últimos vestigios de la magia egipcia y los barcos se movían impulsados por genios invisibles. Fuerzas telúricas, ruinas milenarias que ocultaban olvidados secretos, hierofantes de Shambala, el Rey del Mundo… Un Universo situado entre la realidad y el mito, entre la fantasía y el esoterismo; un viaje a un tiempo que tal vez existió, y que nos abre una puerta que saciará el deseo de aventura de nuestra alma.

Soy Mnemosine, la musa de la Memoria.
Los hombres difícilmente recuerdan sus sueños y con facilidad
desconcertante desconocen su infancia, para negar incluso el recuerdo
de sus vidas pasadas. Ebrios del licor dulce pero embotador que be-
bieron en el Leteo, tragado con ansia después de caminar por las áridas
planicies de Tanatos, son presa del Olvido.
Los hombres han conformado las tribus y naciones que, como
estrellas fugaces, nacen y mueren a lo largo de ese cielo que llamamos
historia; pero las naciones también olvidan, aquejadas de la decrepi-
tud y la ruina impuesta por la demoledora rueda de Cronos. Niegan
su niñez y desconocen las milenarias civilizaciones que les precedieron.
Pero por eso yo existo, Mnemosine, la musa de la Memoria, para
recordar a los hombres su pasado y a las naciones su historia, para traer,
como las estaciones, siempre nuevas y siempre viejas primaveras.
Fragmento de un texto grabado
en el perdido Templo de Hércules